Siempre he sido bastante escéptica en todas aquellas actividades que apelen a sentimientos y emociones, supongo que por pudor….; realmente me cuesta compartir con los demás mi » yo» interior.
Por eso, me ha sorprendido que las dos veces que he realizado cursos con Antonio, me haya sido tan fácil mostrar sentimientos y expresar ideas, creo que porque en ningún momento se nos fuerza a ello, todo es tan fluido que de repente te das cuenta de lo cómoda que te sientes compartiendo con la gente, es una preciosa forma de enriquecer las relaciones entre compañeros.