Siempre había creído que mi comportamiento hacía los demás era el más correcto y adecuado, me conformaba con no emplear palabras vulgares y callar cualquier dificultad desarrollada en el momento.
Ocultaba mi malestar y no respondía a negativas, solo callaba y dejaba que pasara el tiempo. No hacía nada por el solo hecho de creer que podía dañar la sensibilidad y el ego de los que me rodean.
Solía dar todo lo que creía que sería mejor para todos, por el mero hecho de ser aceptada en cualquier grupo, claro está, al final acababa sin respetarme a mí misma.
Me atreví a dar el salto y asistir a cursos impartidos por Antonio, un gran profesional, al cual debo, hoy por hoy mi cambio de actitud.
Una vez organizados en mi cabeza todos y cuantos mensajes adquiridos en estos talleres, me di cuenta de tantos y tantos errores cometidos a lo largo de toda una vida llena de desajustes emocionales.
Aprendí a confiar en mi misma, encontrar esas facetas ocultas no desarrolladas por los miedos, llegar a sentir que no es malo, ni difícil dar mi opinión, saber pedir, a quién pedir y cómo pedir.
Por supuesto, el darme cuenta de que no soy perfecta y que no debo de pedir disculpas y, cómo no, ser MAS ASERTIVA, pero hay algo con lo que me quedo; es el poder CRECER PERSONALMENTE, QUERERME Y AMAR.
Sólo gracias a este gran profesional y comunicador, ANTONIO JIMENEZ, puedo decir que hoy mi “YO” VUELVE A SONREIR.