Tuve la suerte de conocer a Antonio durante mi postgrado en la Escuela Internacional de Gerencia de Granada.
Sus clases no te dejarán indiferente por su capacidad para atraer completamente tu atención, participación y generar un sentimiento sano de autocrítica (¡y todo sin usar los típicos PowerPoint!).
Según las personas a las que se dirige, va adaptando el contenido, el nivel y la intensidad a la vez que modera, de una forma magistral, las discusiones que van apareciendo, que en mi caso, trataron sobre Negociación y Liderazgo.
Y cuando crees que ya lo has visto todo sobre él, llega con sus dinámicas de equipo, las cuales consiguieron aflorar muchas de esas emociones de las que no eres consciente en tu día a día además de conocer a tus compañeros en un entorno preparado para que todo lo mejor suceda.
Gracias Antonio por tu implicación y por creer firmemente en las personas. Un abrazo.