Es increíble cómo, personas que no conoces de nada, que acabas de conocer en el momento, te hagan sentir tantas emociones y cómo en sólo cuatro días fui capaz de poner nombre a algunas emociones que desconocía. Y… Cuando les puse nombre, comencé a entender muchas cosas en mi vida.
A Antonio era la primera vez que lo veía y él, con una sola mirada entendía lo que yo sentía… ¿Cuántas personas conocemos de toda la vida y no son capaces de entender lo que sentimos? Antonio me ayudó, me apoyo, me mimó cuando estuve triste y me abrazó cuando más lo necesitaba. Sin duda, me ha demostrado ser un gran profesional y lo más importante para mi fue sentir que tenía cerca a UNA GRAN PERSONA con una GRAN CALIDAD HUMANA.
Animo a todo el mundo a que haga con él sus cursos de Inteligencia Emocional porque es una experiencia inolvidable que te hace crecer enormemente como persona y conocer a corazones tan grandes como el de Antonio. Hoy en día merece la pena… porque además sé… que cuento con él. GRACIAS POR TODO.
Mi marido dice que soy otra persona desde Mayo ;)”