Si tuviera que describir mi experiencia comenzaría por el final, todo es diferente cuando te encuentras con Antonio. “Todo es diferente” no significa que se realice un milagro y todo quede solucionado en el momento, significa que has encontrado una experiencia y a una persona que te hace ver la vida de otra forma, como si el peso del día a día se cayera de la espalda y sólo te quedas con lo que es importante, te hace descubrir que puedes ser feliz y por tanto cambia también todo lo que hay alrededor.
Es inevitable que tras la experiencia del encuentro con un coach de la altura y experiencia de Antonio, el planteamiento y organización de la vida se trasforme y esto no es fácil, porque el trabajo que queda por delante es largo y de auténtica sinceridad con uno mismo, dejando de poner excusas y trabas.
Este es el fondo de mi experiencia. Cuando empecé a darme cuenta de esto pensé que era demasiado tarde, ya que estaba acostumbrado a “torear” las situaciones de la vida, engañándome para no ver qué había más allá y absorbiendo en soledad todos los problemas y dificultades, no sólo en el ámbito personal, también en el profesional, pero esto se ha acabado poco a poco.
Mi experiencia del curso ha sido un auténtico encontronazo conmigo mismo. He aprendido a escucharme mejor, esto que parece obvio en la vida no lo ha sido hasta el curso que hice con Antonio de inteligencia emocional, cuando te escuchas sin más y escuchas tus emociones, sólo pides una cosa, quiero más. Cuando comprendes tus emociones y las escuchas sin excusas, éstas te ayudan a tomar decisiones que parecen que no tienen importancia, pero es de un gran calado personal.
Esto es un proceso, no una solución inmediata, al menos esta es mi experiencia. Cuando estás en este proceso no todo se soluciona de una vez, conforme creces y avanzas te encuentras con nuevos retos y con más capacidades para afrontarlos.
El grupo con el que me encontré en el curso era tan variado y tan diferente a mi vida cotidiana que desde el primer momento se abrió una puerta que ya no quiero cerrar, desde el inicio se creó un clima que jamás me había encontrado, esto que parece idílico y de cuento, no es más que la pura verdad, las experiencias personales aportadas y las técnicas que realizamos, el ambiente que teníamos me empujaba a querer más, los 4 días se hicieron cortos a pesar del horario que teníamos. Sólo tengo palabras de agradecimiento a este grupo de personas que se han hecho muy importantes en mi vida. El flujo y reflujo de las experiencias de aquellos días se han trasladado a tener un grupo de referencia durante todo el año, que te conocen y que te quieren tal y como eres, como yo los quiero a ellos.
Esta experiencia me ha hecho mejorar en mi trabajo, en relación a mis compañeros, jefes y con el grupo de menores con los que trabajo día a día, porque todo parte de las decisiones que personalmente he ido tomando conforme a mi proceso personal y en el momento en el que me encuentro con la ayuda de coach y del grupo.
Para acabar, algunas conclusiones. Yo he descubierto que hay una forma diferente para afrontar el día a día que parte de escucharse uno mismo con sinceridad y honestidad. He descubierto las razones por las que antes no hacía bien las cosas, de modo que puedo cambiarlo y aumentar mi potencial y posibilidades en la vida, que todo depende de uno mismo, que todo es un proceso de cambio y de mejora. He aprendido a pedir ayuda, algo impensable para mí. Han mejorado mis relaciones familiares dentro de mi proceso personal. He notado y certificado que hay cosas que han cambiado a mí alrededor porque yo he cambiado en mi forma de hacer y pensar.
Por último, decir dos cosas. La primera es que todo forma parte de un proceso personal y la segunda, que en ocasiones das un paso para adelante y dos para atrás, pero si el proceso con la ayuda del coach es bueno, ya lo has conseguido, ya ha merecido la pena. Y quiero dar las gracias a la persona que me empujó a ir al curso, y a las personas que allí me encontré porque me hicieron creer de nuevo y “volver a casa”.