Esperaba mucho de este encuentro y ha superado todas las expectativas, ¡con creces!.
A nivel profesional hemos conseguido unificar criterios, aunar fuerzas y tirar todos de la misma cuerda y a la vez; también hemos comprendido que la empresa la formamos todos, socios y empleados y tenemos que remar con intensidad hacia la misma dirección y hacia el mismo objetivo por que es la única manera de avanzar para ganar todos.
A nivel humano quizás ha sido mucho más positivo porque lo que hemos aprendido tiene una proyección mucho más abierta, hasta incluso nuestra vida personal. He aprendido a valorar al que tengo al lado, intentar comprenderlo, pensar en positivo, a aguantar un poco más los defectos y errores de los demás, hasta perdonarlos. También he descubierto que puedo dar mucho y ser muy útil.
Todo esto no habría sido posible sin el trabajo de Antonio. Su experiencia en el trato con las personas para sacar lo mejor de cada uno, utilizando todos los recursos que disponía, su creatividad y sobre todo su mano izquierda, ha convertido un fin de semana de «curso de trabajo» en un encuentro entre amigos donde los sentimientos más humanos nos unieron como una familia.
¡Muchas gracias, Antonio!
¡Sin duda ha sido una experiencia inolvidable!